querella
A veces te
quiero callar,
Pero mis
labios son de papel
Que se
humedecen en el silencio.
A veces te
quiero amar,
Pero mis
palabras se mueven
En las púas
del viento
y en cada
arista muere mi acento.
Hoy te pido
silencio para olvidarte;
Pero siempre
respondes:
¡Calla tú
primero para olvidar tu recuerdo¡